¡El Verano llegará pronto!

El estómago es la parte del cuerpo que aumenta de peso con mayor facilidad y desafortunadamente, donde es más difícil perderlo. La grasa abdominal también es peligrosa. Un estudio del American Journal of Hypertention reveló que una cintura grande predice el desarrollo de hipertensión arterial, independientemente del nivel total de grasa corporal.
Además, otros estudios han encontrado que la grasa visceral del estómago (frente a la grasa subcutánea que puedes pellizcar) está vinculada a niveles altos de colesterol, resistencia a la insulina, cáncer colorectal y diabetes. ¡Es hora de ponernos serios con respecto a perder esas llantitas que rodean nuestro estómago!
Una dieta saludable, con frutas frescas, verduras, proteínas magras y grasas saludables (como el aguacate y el aceite de oliva) es fundamental para un vientre plano. Además de las recomendaciones del Harvard Women’s Health Watch, de hacer al menos 30 minutos de ejercicio moderado intenso todos los días.
Ahora bien, si para tener un vientre plano sólo necesitas reducir la grasa corporal, a través de una dieta saludable y ejercicio, ¿por qué tenemos que molestarnos con ejercicios abdominales específicos?
Una buena razón es que los “ejercicios abdominales” fortalecen el torso o eje central de tu cuerpo y un torso fuerte puede mejorar tu postura y hacerte menos propenso a las lesiones. Otra razón, es que los abdominales son músculos que al fortalecerse se van a definir y cuando tu porcentaje de grasa corporal baje se harán visibles.
Truco #1: Asegúrate de dormir lo suficiente
Truco #2: Reduce el estrés
Truco #3: Mantén una postura correcta
Truco #4: Come “súper alimentos” llenos de fibra
Truco #5: Come en pequeñas porciones cada 3 horas
