El placer de comer aunque se esté a dieta

Centrarse en la experiencia real de comer.

Mientras se come, lo idóneo es prestar atención a la comida y experimentar con los sentidos los diferentes alimentos a medida que se prueban (el gusto, la textura, el aroma, la apariencia, la temperatura). Es la manera de sentirse satisfecho con la comida. De lo contrario, se termina por no sentirse saciado y se vuelve a tener la necesidad de comer como vía para encontrar la satisfacción. Comienza el círculo vicioso en el que no se tiene la fuerza suficiente como para hacer frente a las tentaciones.

Cómo conseguir que la experiencia de comer sea más agradable.

  • Saborear la comida. Para ello, hay que tomar tiempo para sentarse a comer despacio, sin prisa. Las papilas gustativas están en la lengua y no en el estómago. Por tanto, si se tiene costumbre de “devorar la comida” al comer deprisa, se pierde la oportunidad de saborear con gusto los alimentos.
  • Variar la dieta. comer una variedad de alimentos no solo es nutricionalmente interesante, sino que reporta una experiencia más satisfactoria del momento de la comida.
  • No llegar a la hora de la comida con demasiada hambre. Si es así, la necesidad biológica de obtener energía anula la capacidad de comer despacio y de saborear los alimentos.
  • Comer en un ambiente agradable y con buena compañía permite centrarse más en lo que se come y disfrutar de ello. Cuando se come en un tiempo escaso y en un ambiente de prisas, la satisfacción por comer disminuye, hasta el punto que, a las pocas horas, ni se recuerda qué se ha comido.

Ana Maria Aponte

www.beachbodycoach.com/aponteana

aponteana@hotmail.com

Leave a comment

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.